viernes, 31 de agosto de 2007



HOLA, SOY HERMANA MARGARITA. HERMANA JOSEFINA EN LA MISIÓN DE ANGOLA DESDE HACE MÁS DE 15 AÑOS.

¿QUIERE SER MISIONERA COMO YO?
ESCRÍBEME.

PUEDES SER TAN FELIZ COMO YO SIGUIENDO A JESUS AL ESTILO JOSEFINO, TENIENDO A SAN JOSE COMO MODELO.

NIÑOS Y NIÑAS DE MUXIMA, ANGOLA


LOS NIÑOS Y NIÑAS DE ANGOLA LOS QUEREMOS MUCHO, REZAMOS POR USTEDES Y LES PEDIMOS QUE TAMBIÉN USTEDES RECEN POR NOSOTROS PARA QUE CREZCAMOS EN SALUD, SABER Y AMOR COMO JESUS CRECÍA JUNTO A MARÍA Y JOSÉ CUANDO VIVIA EN NAZARETH O SE VINO A REFUGIAR CON NOSOTROS EN EGIPTO.
SEAMOS DISCIPULOS Y MISIONEROS DE JESÚS, MARÍA Y JOSÉ.

GRACIAS A SAN JOSESITO LLEGAMOS A TIERRAS ANGOLANAS

El hermano Moris y la hermana Margarita, dos columnas firmes de la misión josefina de Angola.

RECORDAR ES VIVIR

Eran las 8 de la noche cuando nos metieron a la sala de espera y tal vez a la una o una y media, despegó el avión que nos llevaría a nuestra nueva misión, atravesando todo el continente africano de norte a sur, pasando por el desierto del Sahara, hasta llegar a Angola.

-Eran las 9 de la mañana del 30 de octubre de 1982 cuando pisamos tierras angolanas los primeros misioneros josefinos: Padre Chente y un servidor, hermano Moris o Morichito como me llama el P. Toralito.


Como había acontecido en Lisboa, también aquí nadie nos esperaba. Pero como estaban esperando a los otros padres se corrió la voz y llegó hasta el seminario de Luanda donde estaban los padres guadalupanos, entre ellos el P. Juan Antonio Muñoz y el P. Luis, creo que Vega pero no el misionero josefino, sino el guadalupano. Estos padres siempre serviciales, al saber de nuestra llegada, rápido fueron a nuestro encuentro.


Yo ya conocía al P. Juan Antonio, así que nos llevaron luego a la casa episcopal que fue la primera casa que nos brindó buena estancia y cariño en esa nueva tierra para nosotros desconocida.


Aquí nos recibió el P. Damián Franklin, hoy arzobispo de la Arquidiócesis de Luanda. Un hombre bueno y sencillo que nos presentó luego con los otros misioneros que estaban allí: 3 padres españoles con un obispo que había ido a recibir sus misioneros que llegaron junto con nosotros y 3 padres angolanos.

Así que nuestro primer almoço en Angola fue con todos los misioneros y el Senhor Obispo. Por eso a 25 años, digo que Angola siempre nos brindó buena llegada y estancia.

Angola consiguió su independencia en 1975. Acababa de pasar la guerra de independencia cuando nosotros llegamos y se atravesaba una situación difícil.

El medio de transporte para ir de una provincia a otra solo era avión. Por tierra no se podía ir pues continuaba la guerra y no era fácil encontrar lugar en el avión el día que el pueblo quería viajar.

Así que nuestra primera impresión al salir del aeropuerto fue ver mucha gente fuera del aeropuerto esperando tener suerte para poder viajar. Yo creo que algunos tenían más de 8 días y no podían salir pues el transporte era poco y la gente mucha que quería ir tal vez a su tierra pero no era posible conseguir viajar.

Esto fue en el aeropuerto, nos faltaba entrar en el interior de la ciudad que era todavía más difícil la situación.

Las pocas tiendas que había, estaban medias abiertas con los vidrios todos rotos, los dependientes ásperos en sus respuestas cuando uno preguntaba por alguna cosa.

Fue bastante fuerte la impresión, pero…
- Gracias a Dios y a San Josesito, ya nos encontramos en Angola.



jueves, 30 de agosto de 2007

MAMA MUXIMA ESTARÁ DE FIESTA




Como todos los años, el primer domingo de septiembre, tiene lugar la peregrinación al Santuario de Mama Muxima, en las riberas del rio Kwansas, Angola.

El año pasado rebasaron los 60000 peregrinos y ahora el Párroco Padre Mario Torres y su vicario P. Carlos Catanha esperaban la llegada de unos 70000 peregrinos y peregrinas. Esperamos que la carretera que va de Cabala a Muxima logre estar lista para facilitar el peregrinar de los devotos.

Hasta allá hacemos llegar nuestros saludos a sus misioneros, las hermanas, los devotos de san José y de Mamá Muxima.

CLIPARTS JOSEFINAS


En la página web del Centro Josefino de Centro América hay numerosas biñetas josefinas para ilustrar sus publicaciones en honor de san José.

Haga click aquí - Galerias Josefinas y las encontrará.

San José, patrono de la Iglesia de nuestro tiempo, ruega por nosotros.

SANTUARIO SAN JOSE CALUMBO, ANGOLA



SANTUARIO DE SAN JOSE CALUMBO, a las orillas del rio Kwansas en Angola. Aquí muchos devotos de san José se dan cita para celebrar la misa y rezar los dolores y gozos en honor del esposo de María y padre de Jesús.


Con el Hermano Maurilio estuve el miércoles 25 de julio de 2007.




sábado, 25 de agosto de 2007

CON OTRO CRISTO DEL ENVÍO ME SENTÍA MÁS SEGURO

















El 7 del 7 del 7 (7 de julio de 2007) celebramos en Angola, Africa, los 25 años de presencia josefina misionera en esas tierras. Papa Dios y el señor san José me regalo la gracia de participar en dichas fiestas y de platicar sabroso con el Hermano Maurilio González, fundador de la misión y misionero en esas tierras durante 25 años. De esas platicadas son estos recuerdos que con sencillez josefina, el Hermano Moris quiere compartir con los lectores del Propagador. Para que la misión de Angola siga con confianza hacia el futuro y otros y otras quieran como él recibir su Cristo del Envío.
(Desde Santiago de Chile, P. Gabriel)

El tiempo que esperamos en Lisboa, Portugal, nuestra visa para entrar a Angola fueron 3 meses y medio. Mientras estudiamos un poco el portugués y aprovechamos también para conocer un poco Lisboa, ciudad bonita y atrayente a nosotros y al turismo que visita sus bellos monumentos.

Durante ese tiempo también fuimos a Roma donde participamos en un curso de misioneros que van a Africa. Este curso nos ayudó, pues había misioneros de de varios países. Así que hubo cambio de impresiones y, aunque poco, se habló de cada cultura de donde venían los misioneros. La mayoría de los misioneros que serían unos 50 iban por primera vez a la misión de Africa. En Roma pasamos el mes de septiembre, así como les platiqué en enantes.

Los organizadores y profesores que conocían bien la situación de aquel grande continente, nos explicaban bien la situación de cada lugar. Infelizmente de Angola se hablaba poco, pues acababa de conseguir su independencia y el Partido Comunista, nos decían, había quedado en el poder y que no veía con buenos ojos a la Iglesia. Entonces había poca información de la Iglesia de Angola.

Con este grupo de misioneros nos llevaron a la clausura de un congreso de misioneros en la ciudad de Verona, en el norte de Italia, donde también hubo misa de Envío y nos dieron nuestro Cristo misionero. Así que estaba más seguro que Dios me mandaba a su campo de trabajo en esas tierras africanas.

Regresamos a Lisboa en las primera quincena de octubre para seguir esperando nuestra visa que ya se había demorado mucho y nosotros nos sentíamos incómodos pues no estábamos en nuestro ambiente y por consiguiente casi desesperados.

A nuestro regreso de Roma ya encontramos a nuestro hermano, P. Salvador Osnaya que salió después de nosotros de México. El P. Salvador, hombre bueno y tranquilo, trataba de animarnos y tranquilizarnos en los pocos días que estuvimos juntos, porque pronto llegó nuestra visa y así que llegó nuestra visa pusimos a trabajar al hermano Silva para que nos arreglara nuestro boleto con destino a Angola. El conocía todos los trámites que se requerían en ese tiempo que no era fácil de entrar en territorio angolano, ya que se necesitaban muchos requisitos para arreglar la entrada.

Finalmente llegó el día 29 de octubre de 1982. En la caca de los padres espiritanos estábamos varios misioneros que íbamos para Angola. Unos eran angolanos, otros tal vez de los mismos padres espiritanos y otros diocesanos de Europa.

Lo cierto es que por fin partimos como misioneros. Así que tuvimos por la mañana, misa de envío con pequeña participación del pueblo. Una vez más Dios y san Josesito nos acompañaba en nuestro camino con las oraciones y alegría de gente que ni nos conocía. Al medio día tuvimos la comida de despedida a pesar que en esa casa se come bien, se lucieron dándonos gusto con una sabrosa comida para hacernos felices en nuestro camino.

Llegó la hora de emprender nuevamente nuestro viaje. Como a las 8 de la noche nos despedíamos de la comunidad de los padres, para dirigirnos al aeropuerto. Como éramos varios nos acompañaron algunos padres hasta el aeropuerto donde esperamos la salida de nuestro vuelo que sería a la 1 de la mañana en la línea portuguesa TAP.


Hermano Maurilio González, m.j.
Misión de Angola, Julio2007.

 

free counter
Eddie Bauer Coupon